Departamento de Investigación y Posgrado

Escuela Normal de Sinaloa

México dispone de una rica veta de maestros de educación básica, real y potencialmente de primer nivel; muchos de ellos son cuadros técnicos del sector educativo federalizado y de los estados, otros se desempeñan como profesores en las instituciones formadoras y actualizadoras de docentes, o atienden sus labores de manera sobresaliente en escuelas de preescolar, primaria o secundaria; los más cumplen con su trabajo bien, aunque inercialmente, en buena medida debido a la falta de oportunidades para formarse y actualizarse a través de programas que contribuyan a consolidar su formación profesional.

Es de particular relevancia destacar que la mayoría de los profesores de educación básica de nuestro país, y particularmente de nuestro Estado -pese a sus innegables méritos y virtudes-, requieren de una oferta educativa adecuada a las exigencias formativas y de capacitación presentes, en el que economía y sociedad han sido estructuralmente sacudidas por el impacto de una revolución científico técnica que, entre otras cosas, ha impuesto un nuevo perfil al mercado laboral y, en consecuencia, a los oficios y a las profesiones.

Esta nueva realidad ha impelido a las autoridades nacionales a buscar la integración económica con otros países; empero, el panorama continúa siendo dramático para nuestro país, pues la economía y la capacidad productiva de un pueblo, difícilmente pueden encaminarse hacia los ciclos de estabilización ascendente si se carece de recursos humanos formados en las áreas estratégicas del conocimiento técnico y científico, en la cantidad y con la calidad requeridas por los modernizados sectores de la producción de nuestro tiempo.

En Sinaloa, como en el resto del país, la educación normal es considerada de nivel superior, y por lo mismo, no está exenta de los problemas de pertinencia y obsolescencia que este subsistema educativo ha enfrentado. Por el contrario, la crisis de las profesiones, existente en México y en el mundo, se ha venido manifestando de manera aguda en el campo de la formación y actualización de profesores, tanto de aquellos involucrados en los procesos de formación inicial como de quienes se encuentran en servicio.

De ahí la necesidad de ampliar y diversificar la oferta educativa destinada a los distintos tipos de usuarios de las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes (IFAD). Un aspecto fundamental de esta tarea en nuestro estado, deberá ser incorporar a la totalidad de los profesores de educación básica de la entidad en alguno de los programas de licenciatura que actualmente se tienen en operación, otro elemento central será ofrecer programas de posgrado suficientes y de calidad para los maestros de este nivel educativo.

Uno más será socializar los trabajos de investigación y exploración que se han venido desarrollando como parte de estos programas de posgrados, por los alumnos diferentes programas y generaciones, con la intención de que pueden ser consultados por quienes así lo deseen.